CORRER CUESTA ABAJO

En la cima el esfuerzo que se requiere para cada paso disminuye. Sé sensible a esto y gradualmente deja que el paso se incremente según lo permita la gravedad.

 

  • – Deja que la gravedad haga el trabajo. La gravedad y el incremento del ritmo te impulsan hacia abajo y se necesita poco esfuerzo.

 

  • – Incrementa ligeramente el largo de tu zancada. Recuerda si el largo de tu zancada es excesivo, se pierde el control y tienes que utilizar energía para reducir la velocidad. Además una zancada demasiado larga puede golpear tus rodillas en exceso.

 

  • – Experimenta el largo de tu zancada al bajar. La práctica te enseñará el largo que te permite sacar ventaja a la gravedad y mantenerte bajo control.

 

  • – Inclínate ligeramente hacia adelante.

 

A falta de cerros utiliza calles con declives, los escalones de un estadio, las reglas anteriores aplican en estos casos.


LAD Luis Vazquez