Tips para Correr en la Playa

Correr en la playa es uno de nuestros escenarios favoritos para ejercitarnos, Pero, como en todo, hay que tomar en cuenta varios aspectos para que tu experiencia sea lo más favorable posible. Correr en la playa es una gran experiencia, con una vista maravillosa, una presión atmosférica que permite que la pases muy bien de manera tranquila y la posibilidad de meterte al mar después, pero para que la pases lo mejor posible, te contamos aquí un poco más sobre lo que debes o no debes hacer.

 

  •     Corre en sesiones breves. Aunque pueda parecer lo contrario, correr sobre la arena le otorga mucha más presión a tus rodillas, tobillos, tendones y caderas. El impacto es distinto al que estás acostumbrado, entonces es posible que tu cuerpo tenga reacciones adversas al respecto.

 

  •     Toma en cuenta el tiempo y la hora en que corres. Si corres cuando hay marea baja, la arena de la orilla estará más sólida y comprimida, lo que hará que el punto anterior no te afecte demasiado. El impacto sobre tus rodillas y tobillos será mucho menor y podrás correr más tiempo.

 

  •     Prepárate para estar adolorido al siguiente día. La arena es engañosa y aunque sientas que tu esfuerzo no es tan distinto en la playa, los músculos alrededor de tus tobillos trabajarán mucho más de lo normal para asegurarse de que tus pasos sean firmes y seguros. El ejercicio es bueno pero habrá dolor posterior indudablemente.

 

  •     Prepárate en contra de las ampollas. Esto es particularmente complicado porque la arena puede entrar en tus tenis aunque estos te queden a la perfección. Una opción es elegir calcetines gruesos y ajustados para cubrir tus pies. Puedes también colocar vaselina para prevenir las ampollas.

 

  •     Si tienes la oportunidad, incorpora la playa en tu rutina pero no abuses de ella. Si vives cerca de la playa puedes alternar los días para darle variedad a tu rutina. Si no, en tus próximas vacaciones toma en cuenta estos consejos, lo disfrutarás mucho..

 

  •     No te preocupes demasiado por la velocidad que adquieras. Correr en la arena no puede ser equiparable a correr en superficies más lisas. Requiere casi el doble de energía que requiere correr en pista o en piso sólido. No te obsesiones con mantener la velocidad, comienza a conocer tu desarrollo en la playa y trabaja sobre eso.

 

  •     Cuida el camino en el que corres. Busca una zona que esté relativamente lisa (toma en cuenta lo que dijimos en el apartado anterior sobre la marea baja). Esto va a hacer que tu cuerpo en general se sienta mucho mejor con estas rutinas.

 

  •     Importantísimo: si no estás acostumbrado a correr en la playa no lo hagas descalzo. Correr en la arena sin la protección de zapatos es muy complicado porque tus pies pueden verse severamente lastimados. Si vas a hacer esto, no corras más de 15 minutos.

 

  •     Usa bloqueador: no salgas sin cuidar apropiadamente tu piel. Otras cosas importantes que no puedes descartar son una gorra o sombrero, cargar con suficiente agua y con más bloqueador en caso de ser necesario. En la playa los rayos del sol rebotan por todos lados, entonces es necesario que tomes medidas de precaución adecuadas. El bloqueador es importantísimo si quieres poder volver a salir a correr pronto y no exponerte a riesgos de insolación o extrema deshidratación. Ante todo es importante que cuides tu salud y que estés muy consciente de las diferencias entre un entorno y otro para que la experiencia sea más favorable y tengas la motivación de volver a vivirla pronto. Verás que en cuanto te acostumbres, la playa se volverá uno de tus escenarios favoritos para correr.