LA FORMA AL CORRER VOL 2.

Caderas.-
Las caderas deben desplazarse hacia adelante en línea con la cabeza y los hombros.

 

Piernas.-
Levantar mucho la rodilla y la patada hacia atrás retarda el movimiento rápido del tobillo y desvía la fuerza hacia arriba o hacia atrás en vez de impulsarte en su recorrido. Una ligera elevación de la rodilla es el resultado de impulsarse eficazmente y ayuda a que la patada hacia atrás no suba demasiado.

 

Rendimiento del tobillo.-
El tobillo es una palanca sumamente eficiente. Mientras fortaleces los músculos de la parte inferior de la pierna y aprendes a desplazar hacia adelante el peso de tu cuerpo, los tobillos pueden hacer la mayor parte del trabajo y economizar energía.
Si en forma natural caes sobre el talón no trates de hacer el cambio rápidamente a la parte delantera del pie. Después de caer cambia el peso de tu cuerpo a la parte media del pie y deja que el tobillo ejerza su fuerza de palanca, gradualmente hazlo y te dará la sensación de flotar más que golpear.

 

Largo de la Zancada.-
Aunque no lo creas una zancada más larga no ayuda a correr más rápidamente. La clave para correr más rápido es la frecuencia de la zancada. Si incrementas la velocidad de tus pisadas y logras un impulso bastante fuerte, mejorarás.

 

Rapidez y Ligereza.-
Debes rebotar del terreno con ligereza. Conforme mejores tu forma disminuirá el sonido de tus pies y aumenta la fuerza directa de cada empuje del tobillo. Trata de contrarrestar la gravedad en vez de vencerla, saltando ligeramente a lo largo del camino con zancadas suaves y potentes.

 

Respirar Profundamente.-
Cuando corres necesitas más oxigeno. Respirar profundamente o “la respiración abdominal” hace que sea más fácil correr. Si mantienes una postura erecta, puedes utilizar más capacidad de tus pulmones.

 

Tomado de “El Libro del Corredor”.


LD. Luis Vazquez