Liderato compartido en el PGA Championship

Jordan Spieth inició la búsqueda del Grand Slam en su carrera sin hacer un putt de más de cinco pies. Lo que le ayudó es que Quail Hollow castigó a prácticamente todos en algún momento de este jueves, en la primera ronda del PGA Championship.

Kevin Kisner y el danés Thorbjonr Olesen resultaron los máximos sobrevivientes de un campo con algunas de las superficies de putt más rápidas y aterradoras que se hayan visto en el PGA Championship. Y ambos tuvieron que ver como sus largos putts para birdie en el 18 se arrastraban al hoyo para compartir la cima con 67 golpes, cuatro bajo par.

Para todo lo que se habló de que el campo de 7 mil 600 yardas favorecía a los mejores desde el tee, el palo más corto del bolso resultó tanto o más valioso.

Cada vez que teníamos un putt de bajada, teníamos que darle un golpecito y rogar a que se detuviera en el hoyo“, dijo Jon Rahm después de su ronda de 70.

Spieth es uno de los mejores con el putt en la gira, especialmente en golpes largos. En hoyos consecutivos, mandó putts largos a unos 10 pies (3 metros) del hoyo y finalizó con bogey. Rescató su ronda con dos birdies y firmar tarjeta de 72, uno sobre par, a cinco impactos de los líderes.

El texano de 24 años se convertiría en el sexto jugador, y el más joven, en completar el Grand Slam si obtiene un triunfo en el PGA Championship.

El campeón del U.S. Open, Brooks Koepka, encabezó a cinco jugadores que finalizaron en 68. Koepka falló media docena de putts desde 12 pies o menos, y aunque parecía jugar lo suficientemente bien para terminar bien posicionado en Quail Hollow, no quedó frustrado en lo absoluto.

Va a poner a prueba tu paciencia de una u otra forma“, dijo Koepka sobre el campo. “Así son los Majors. Debes mantenerte paciente. No puedes tener dobles (bogeys). Eso es lo importante. Asegurarte que tu peor marcador sea un bogey y darte un par de oportunidades en los hoyos más sencillos“.


AP