Competir como parte del entrenamiento

Algunos corredores que se preparan para correr un maratón creen que no es necesario, o inclusive contra productivo competir en carreras de distancias menores durante ese proceso.

En tal caso, están olvidando lo importante que puede resultar tanto para el cuerpo como para la mente tener fresca la sensación de estar en una competencia: vivir los nervios previos a la salida, la rutina de preparar la indumentaria, calzado y accesorios, probar cuál es el desayuno que mejor nos cae, experimentar la hidratación y nutrición en medio de la carrera, etc.

Lo ideal es, por lo tanto, participar en una prueba de 10k o en un medio maratón entre tres y cuatro semanas antes de la fecha de tu 42k. De esta forma ganarás confianza y podrás estar seguro de que estás entrenando bien para tu gran reto. Por otro lado, también te quitarás presión de cara al maratón, evitando jugarte todas las cartas en una sola prueba.

Tal vez en medio de este proceso logres tu mejor marca en 21k, y de esta forma si la prueba mayor no sale del todo como lo esperabas, habrá quedado una ganancia personal importante en todo este proceso.

Recuerda siempre que no hay ningún otro entrenamiento, por más duro que quieras hacerlo, que pueda sustituir la intensidad de una carrera.

¿Utilizas carreras como método de entrenamiento?