La LMB retirará el emblemático #34 de Fernando Valenzuela

El béisbol mexicano estará de fiesta este mes de julio donde se le rendirá un homenaje súper merecido a uno de los peloteros más importantes de nuestro país si señores estamos hablando del Toro de Etchohuaquila Fernando Valenzuela Anguamea.

En ese día se conmemorará el histórico legado del más grande pitcher mexicano de la historia y todos los equipos portarán el número de Valenzuela en sus uniformes de juego.

En ese día se realizarán actos conmemorativos en todos los estadios y las plataformas digitales de la Liga publicarán diversos contenidos celebrando al mítico “Toro” usando el hashtag #Ley34nda.

 Fernando, inició su carrera profesional en 1977, y al año siguiente jugó su primera temporada en la Liga Mexicana de Béisbol con el club Tuzos de Silao. 1979 sería el año que marcó su despegue, al ser contratado por Ángeles de Puebla, quienes a su vez lo cedieron en préstamo a los Leones de Yucatán.

Es como pitcher de Yucatán que tuvo una destacada campaña, en la que ganó el premio a Novato del Año de la LMB y llamó la atención del scout de Dodgers de Los Ángeles, Camilo “Corito” Varona, quien a su vez lo refirió con el también buscador Mike Brito, para firmar con la organización liga mayorista el 6 de julio de 1979. El zurdo mostró rápidamente sus cualidades y debutó en septiembre de 1980, lo que marcaría el inicio de su leyenda.

Sus hazañas comenzaron tan pronto como la temporada 1981, en la que se convirtió en el primer jugador en la historia de MLB en ganar los premios al Novato del Año y Cy Young en la misma campaña. En ese histórico año también conquistó la Serie Mundial, lanzando las nueve entradas del tercer juego.

Jugó 11 temporadas con Dodgers, en las que consiguió 141 triunfos y 1759 ponches, además de seis participaciones en el Juego de Estrellas y un juego sin hit ni carrera en 1990. Sus grandes actuaciones lo convirtieron en el primer gran ídolo que unió bajo la bandera del beisbol a la comunidad mexicana en los Estados Unidos, y aumentó la difusión de este deporte en territorio nacional.

Su regreso a la Liga Mexicana de béisbol se dio en la temporada 1992 con el equipo Charros de Jalisco, con quienes también jugó en 1994.

Posteriormente prosiguió su carrera en la unión americana con los equipos Ángeles de Los Ángeles, Orioles de Baltimore, Filis de Filadelfia, Padres de San Diego y Cardenales de San Luis; con este último cerró su etapa como jugador profesional en 1997.

En 2017 regresó nuevamente a la Liga Mexicana de Beisbol, en una nueva faceta como propietario del club Tigres de Quintana Roo, posición que ostenta hasta la actualidad.

De esta forma, la LMB rinde tributo a la invaluable aportación que Fernando Valenzuela ha dejado para el beisbol mexicano, en el diamante como el pitcher más exitoso de todos los tiempos y fuera de él como un embajador cultural de nuestro deporte hacia el mundo.


Editorial Por: Fernando Arturo Soriano Anaya

LMB

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